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Mostrando entradas de 2009

Prefacio a la cuarta edición de "Así en la paz como en la guerra" de Guillermo Cabrera Infante

Sé que debía haber hecho esto hace tiempo: desde el mes de noviembre de 1960, cuando Así en la paz como en la guerra alcanzó su tercera edición a los tres meses de estar en la calle la primera. No por este olvido, que fue el olvido de la pereza y no de la memoria, se me escapó la importancia que tiene para un autor (joven o viejo, es igual) que un libro suyo alcance tal atención. Todavía no me lo explico y ni siquiera la falsa modestia puede explicarlo. ¿Por qué Así en la paz... es un libro con éxito? Ha habido numerosas -y por tanto simples- explicaciones, que me voy a permitir explicar:
1)El libro tiene malas palabras.2)El libro contiene literatura erótica.3)El libro ha obtenido publicidad generosa.4)es un libro de cuentos.5)La portada es llamativa.6)El título es eficaz.7)El tamaño es apropiado.8)El libro tienne un precio económico.9)El libro ha tenido suerte.10)El libro es un libro.
Siete de esas explicaciones las he oído dondequiera, dos me las ha sugerido el momento, la última sirv…

Si el buen Dios fuera suizo, de Hugo Loetscher

¿Qué habría pasado si Dios fuera suizo? La pregunta no es nada gratuita, como algunos pudieran pensar, ya que surge la fundada sospecha de que muchas cosas hubieran salido de otra manera.
La idea no es tan impertinente, viendo que otros pueblos también ocupan a Dios.
Dicen, por ejemplo, que alguien "vive como nuestro señor en Francia". ¿Por qué tiene que ser justamente en Francia donde le gustaría vivir al buen Dios? ¿Por la comida? ¿Y de veras es una buena referencia para Dios sentirse bien en París, que da lugar a tantos rumores? ¿Por qué no se dice: vive como nuestro señor en Suiza? Aquí la situación es mucho más segura. Disponemos de una industria hotelera mundialmente reconocida. Por otro lado hay que tomar en cuenta: los que se sienten a gusto podrían querer quedarse al final.
Y los norteamericanos dicen, por ejemplo, que su país "es la propia tiera de Dios". Pero los pesos y las medidas de Estados Unidos no son los nuestros ni mucho menos -tomando en cuenta…