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Mostrando entradas de abril, 2011

La partida, de Alberto Chimal

Una madre vio morir a su hijo en aquel temblor espantoso, el que destruyó la ciudad de Appa, pero no pudo resignarse a su muerte y rogó a los dioses que se lo devolvieran. Los dioses, compadecidos, no dejaron que el alma del pequeño entrase en el Otro Mundo y la devolvieron a su cuerpo. Pero ya saben cómo son los dioses: el cuerpo no dejó de estar muerto, no se aliviaron sus múltiples heridas, así que el corazón de la madre pasó de la dicha de tener a su hijo, de no haberlo perdido, al horror de ver sufrir a la pobre criatura, prisionera de su carne lastimada. Y luego vino el asco, sí, el asco, porque el niño comenzó a pudrirse, y los gusanos lo devoraban, y gritaba llamando a la muerte pero, como he dicho, ya estaba muerto. La madre, enloquecida, lo apuñaló una vez, dos, tres, muchas; luego lo apedreó, lo envenenó, lo estranguló... Pero el niño sólo gritaba, sólo sufría. Al fin ella lo tomó entre sus brazos, piel rasgada, huesos rotos, sangre negra, y lo arrojó a las llamas de una h…

Dos cuentos de Marco A. Almazán

La nube negra

El teléfono privado que todos los miembros del Tecnócrata Gabinete tenían sobre la mesilla de noche, sonó de improviso en sus respectivas mansiones. Bueno, tanto así como de improviso, no, pues ya estaban acostumbrados a que sonara a todas horas del día y de la noche. Pero como en esta ocasión apenas eran las tres de la madrugada y todos acababan de regresar de un cafecito de trabajo en la Casa donde toda sabiduría tiene asiento, la intempestiva llamada los sorprendió aún despiertos, si bien en diversas etapas de desabrochamiento de botones. Prontamente descolgaron el auricular y escucharon el siguiente mandato. —Habla el infatigable secretario particular. Se acaba de observar en el horizonte algo que parece ser una ominosa nube negra. Se convoca a una inmediata reunión de trabajo con carácter urgente. Vénganse como de rayo. El que tenga sueño o esté cansado, que renuncie.Como ere de esperarse, los desvelados miembros del Tecnócrata Gabinete comenzaron a abotonarse de nuev…