Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de julio, 2013

Tratado de las ninfas, sirenas, pigmeos y otros seres, de Teofrasto Paracelso

Prefacio del autor

Es mi deseo e intención hablaros ahora de cuatro especies de seres que pueblan el mundo espiritual. Estos seres son las ninfas, los silfos, los pigmeos y las salamandras. No obstante, no son los únicos, pues en realidad hay también gigantes y otros. Ninguna de estas poblaciones procede de la estirpe de Adán, sino que pertenecen a genealogías diferentes a la del hombre o del resto de animales y, no obstante, copulan con los hombres y generan seres. El motivo y la manera se estudiarán a continuación.  La división de esta obra ofrece, en primer lugar, el estudio de la generación de estos seres, así como el estudio de su naturaleza. Seguidamente mostraré su modus vivendi. Hablaré en tercer lugar acerca de aquellos seres  que se vinculan con nosotros, los hombres, mediante manifestaciones, lo que nos llevará a la cuarta parte, que trata sobre las obras maravillosas que pueden llevar a cabo. Acabaré la exposición tratando sobre los gigantes, su principio y su fin.  Ciertamen…

Los que se van de Omelas, de Ursula K. Le Guin

Con un estruendo de campanas que hizo alzar el vuelo a las golondrinas, la Fiesta del Verano penetró en la deslumbrante ciudad de Omelas, cuyas torres dominan el mar. En el puerto, los gallardetes ponían notas multicolores en los aparejos de los buques. En las calles, entre las casas de tejados rojos y paredes encaladas, entre los tupidos jardines y en las avenidas flanqueadas de árboles, ante los enormes parques y los edificios públicos, avanzaban las procesiones. Algunas eran solemnes: ancianos vestidos con ropas grises y malvas, maestros artesanos de rostros graves, mujeres sonrientes pero dignas, llevando en brazos a sus chiquillos y charlando mientras avanzaban. En otras calles, el ritmo de la música era más rápido,  un estruendo de tambores y de platillos; y la gente bailaba, toda la procesión no era más que un enorme baile. Los chiquillos saltaban por todos lados, y sus agudos gritos se elevaban como el vuelo de las golondrinas por encima de la música y de los cantos. Todas la…